Pero él no hizo caso a mi mentira. Dos años después, me encontró. Para vengarse, me encarceló injustamente. Sin embargo, ahora, sin importar lo que él quisiera, yo tenía que irme.
***
Hugo me reservó el vuelo a Alemania para la próxima semana. Antes de irme, compré un hermoso ramo de flores que sabia bien le gustaban a la mamá de Saúl para llevarle al cementerio y despedirme de ella. No tenía nada que ver con Saúl. Era importante para mí porque me había hecho muchos favores.
Ella estaba enterrad