Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 41: Celebraciones y piel
La tarde caía tibia sobre el jardín, como una manta de sol que abrazaba sin quemar. El aire olía a jazmín, lavanda y a tierra húmeda. Alejandra sostenía a su hijo en brazos, mientras las risas suaves y las charlas cruzadas llenaban la pequeña reunión con una alegría genuina, esa que nace cuando el alma por fin encuentra un respiro.
La mesa estaba d







