El silencio tras el último vestido de Leticia parecía pesar más que la cola bordada que arrastraba detrás de ella. Sofía aplaudía con entusiasmo, orgullosa de la sensualidad de su hija, mientras Leticia sonreía complacida, aunque su mirada se afilaba cada vez que Stefan desviaba la vista hacia Rose.
Fue entonces cuando stefan,que había estado ayudando en los cambios de vestuario, rompió el aire cargado con su voz clara y traviesa.
—aún falta algo, ¿no? —preguntó, mirando a Rose con un brillo có