—Puedo hablar contigo un momento —le dijo Mara a Dominic en voz baja, tocándole el brazo.
Él había estado callado toda la cena, revisando distraídamente su teléfono, su atención dividida entre la mesa y algo más pesado que cargaba desde la visita a su madre esa mañana.
Se disculparon y caminaron hacia el balcón, dejando a Clara y Ryan discutiendo entre risas sobre el menú de la boda.
—Sigues pensando en ella —dijo Mara, no como pregunta.
Dominic se apoyó contra el barandal, la ciudad extendi