Se despertó a las seis y cuarto.
La ventana este le reveló algo inesperado.
El pálido color de las paredes captaba la luz de la mañana y la retenía de tal manera que la habitación se sentía cálida incluso antes de que el día decidiera serlo. No brillante. Algo más íntimo que luminoso. La cualidad de una habitación que comprende la esencia de las mañanas.
Permaneció inmóvil.
Llevaba dos semanas en esa habitación y aún no había visto su verdadera esencia.
Esta era su verdadera esencia.
Miró al te