—Qué tipo de oferta —preguntó Mara, marcando el número de su padre con dedos que temblaban apenas.
—No lo sé todavía —dijo Robert, su voz llegando clara a través del teléfono de la prisión—. Por eso necesitaba hablar contigo antes de responder cualquier cosa.
Dominic se acercó, sentándose junto a Mara en el sofá, su mano encontrando la de ella en un gesto silencioso de apoyo.
—Cuéntame —dijo Mara.
—El fiscal se puso en contacto esta mañana —dijo Robert—. Dice que, considerando mi cooperación