Mundo ficciónIniciar sesiónMe levanté de un salto al escuchar el grito de Olivia, abrí los ojos y vi por la ventanilla que ya habíamos llegado e incluso era de noche.
─ ¡Oh mi dios, estoy en París! ─gritó.
Miré en dirección a Inferno y estaba dormido, toqué su hombre y él abrió sus ojos ─ Hemos llegado.
Me levanté del asiento y caminé hasta la puerta, desde el aeropuerto todo se







