Capítulo 27 – Su regreso.
Despedíamos a Alejandro con la mano, ante mi promesa de que le llamaría más tarde. Sonreí, girándome para mirar hacia Darío que aún estaba allí.
- Deberías haber esperado hasta la noche – me quejé – tengo clases a las cinco, y no voy a terminar hasta las nueve, así que …
- Así que… soy tu novio – bajé la cabeza,