Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe arreglaba en mi habitación, mientras escuchaba a Paula de fondo, que había venido a maquillarme.
– Aún no puedo creerme que le hayas dicho que sí, ¿qué pasó con lo de hacerle sufrir? – se quejó, me encogí de hombros, mirando hacia Camila para que me apoyase, pero ella estaba más ocupada mandándose mensajes con Manuel. Resoplé, molesta.
– Es una gran oportunidad para mi negocio – le dije, marchándome a por el bolso, ya casi era la







