Acto seguido, arrojó los cubiertos y se puso de pie.
—Estoy cansada y aburrida, ¿Iremos a tu casa o quieres ridiculizarme un poco más?
Lucas cerró los ojos y tratando de controlar su expresión en ese momento, suspiró profundamente, y se limpió la comisura de la boca con una servilleta.
—No estoy ridiculizándote, en ese tiempo yo no sabía…
Ximena se sorprendió debido a que nunca le había expresado ninguna inconformidad o explicado algo, no obstante, Lucas se quedó en silencio nuevamen