Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa madrugada del tercer día se anunció, y todos los vástagos Veneto invitados a la gran fiesta, hicieron acto de presencia en la entrada de la cripta de la casa principal, donde Adhemir y Heiner, y el resto de la segunda generación, descansaban en absoluta paz desde hacía más de ochocientos años.
La villa y la cripta se encontraban separadas por un camino de unos cincuenta metros, y esta, a pesar de tener su propio cerco de piedra, pertenecía al dominio principal.
En los límites d







