Mundo ficciónIniciar sesiónBruno se volvió hacia Blaise y lo sentó en el suelo, se colocó detrás de él, lo abrazó por la espalda, y cruzó sus brazos sobre el tenso pecho ajeno.
La figura del menor permanecía tiesa, con la vista al frente, y sin posibilidad de mover ninguno de sus músculos, ni siquiera de parpadear. El de ojos oscuros apoyó el mentón sobre su hombro, y sintió una corriente inmediata, y los deseos del otro de mover







