—¿Vengarte de mí? —replicó, con una mezcla de incredulidad y diversión. Su postura cambió casi como si encontrara divertida mi sugerencia—. ¿Y cuál sería el motivo que te impulse a querer destruirme, princesa?
—Diré que mi hermana falleció por tu culpa hace años. —Afirmé, notando cómo mi padre entrecerraba los ojos, mientras Arzhel se cruzaba de brazos.
—Eso… es brillante. —Murmuró finalmente mi padre, asintiendo lentamente como si estuviera comenzando a visualizar el panorama completo—. Ellas