Leo se encontraba de camino al aeropuerto para tomar el avión que lo llevaría a París, donde tendría una participación como juez en un Torneo Mundial de Gamers, cuando sintió que su teléfono móvil vibraba.
Al leer el nombre de quien llamaba, por un momento dudó en atender, sin embargo, tras meditar un poco, tuvo un presentimiento e inmediatamente contestó.
—¿Bueno? —preguntó fingiendo indiferencia, en un intento por ocultar la emoción que le causaba esta llamada.
—Hola, amigo —respondió la vo