Mientras Leo luchaba contra sus malos pensamientos, Claire salió tranquilamente de la ducha. Al ver que él se encontraba ahí, se sorprendió un poco, pero como tenía la pijama puesta, no se sintió incómoda de estar en la misma habitación que él.
Sin embargo, esto no fue impedimento para que el pelirrojo se sintiera más excitado al ver que ella lucía bastante fresca. «¡Maldita sea! ¿Por qué su loción de baño huele tan delicioso?», pensó alterado, haciendo un enorme esfuerzo por no respirar el ar