Mariana Pov
—¿Nerviosa? —preguntó, revisando su arma.
—No.
Me miró de reojo, sus ojos recorriendo mi rostro. —Eso es seguridad o negación.
—Probablemente ambas.
Eso provocó una breve risa de su parte, una corta exhalación de aire. Luego silencio.
Nos movimos a las 02:14. Entrada por el acceso de mantenimiento lateral, una puerta estrecha medio escondida detrás de arbustos crecidos. Desactivé las cámaras primero, en bucle las tomas para que mostraran pasillos vacíos. Abrí dos puertas internas con