Renzo se reía por las palabras del mexicano, sabiendo que no tenía una mierda de idea de lo que era su madre. Él sí que lo sabía, había visto a su madre armando estrategias para que ni siquiera la misma policía federal pudiera atraparla, por lo que no entendía como es que un tipo como él pensaba que podía darle algún tipo de lección.
—¿En serio lo crees? —pregunta divertido—. Mierda. Te juro que a mí muchas cosas de las que hace mi madre no me gustan para nada, pero sé demasiado para que te cr