Mario estaba inquieto en la oficina de arriba, no había entendido nada de lo que pasó con su tío. Ciertamente no tenía idea de muchas cosas, y en cuanto el hombre entró lo primero que hizo fue atacarlo con preguntas.
—¿Cómo que ese pendejo estuvo con Catalina? —Ruko lo mira y pone los ojos en blanco
—¿Eso es lo más inteligente que vas a preguntar?
—Es que no entiendo, ¿Desde cuándo carajo lo conoces? ¿Por qué no me lo dijiste?
—Eso te tiene que importar poco, cabrón. ¿No querías que Renzo se al