Mariano se abre paso hacia el salón, con el ceño fruncido y su corazón latiendo con frenesí. Había escuchado toda la explicación de Renata, y a pesar de no entender absolutamente nada, necesitaba saber qué es lo que estaba ocurriendo con su hija.
Claudia se sorprende por su interrupción, lo que menos quería era que Mariano se enterara de lo que estaba pasando. Sin embargo, ahora no tenía cabeza para estar preocupándose por si su amigo se enteraba o no en lo que estaba metida, su hijo estaba en