Luisana se sentía tan asustada con todo lo que ocurría a su alrededor que ni siquiera fue capaz de gritar. Esto para ella no era nada normal, en cambio para Renzo era algo que se podía esperar, su madre lo había entrenado, quiera o no, para que en este tipo de situaciones mantenga la calma.
Todo lo relacionado con Claudia con respecto a la crianza de su hijo, para alguien ajeno a su mundo, era un terrible horror. Renzo sabía manipular un arma desde los quince, había aprendido defensa personal d