Luisana notó la tensión en sus hombros cuando él y Lena regresaron. Renzo estaba más preocupado por la seguridad de ella de lo que pudiera pasarle, porque él al menos sabía cómo defenderse.
—¿Ocurrió algo? —pregunta Lourdes mientras mira a Lena
—Oh, no. No te preocupes, solo estábamos hablando sobre algunos problemas del trabajo —ella sonríe
—No, ni se les ocurra. Olvídense del trabajo, esta noche no es para estar con preocupaciones —Luisana le sonríe y lo toma de la mano—. Vamos a bailar un