El aire fuera del Templo de Nyx tenía una densidad diferente, como si el mundo exterior reconociera lo que habían enfrentado dentro de esas paredes. Ethan salió primero, sus pasos pesados y su mirada fija en el horizonte. No dijo una palabra mientras Afrodita lo seguía, su atención dividida entre el paisaje y la espalda rígida de Ethan.
Poseidón, que lideraba al grupo, respiró profundamente, dejando que el viento fresco despejara la presión acumulada en su pecho. Pero incluso el aire libre pare