Por Oliver.
Cuando llegué a la discoteca, Charlotte aún no estaba , pero estaban Luke y Hugh, charlando con una de las bailarinas.
Me acerqué a ellos y me uní al grupo, mientras que no me perdía detalle de lo que sucedía en las mesas que ocupaba el grupo de Charlotte.
La vi entrar y todo mi mundo cambió.
Era hermosa, sin dudas no había otra mujer más bella en el mundo.
Tenía ese algo, que me volvía loco, la deseaba como un animal, sí, no había otra forma de decirlo.
Estaba llamativa, envuelta e