Por Oliver
Me pasé con mis palabras.
Perdí la postura.
Ni soporté que ese idiota la mirase como un depredador.
Yo no quería ni mirarla, porque iba a hacer un desastre, tenía miedo de tomarla en mis brazos y que mi plan se fuera por el retrete.
Giré y sin mirar a nadie, salí de la discoteca.
Salí al aire libre, sentí un frío intenso, que no tenía que ver con el viento frío de la madrugada.
Me sentía como un barco perdido en altamar.
Estoy perdiendo el rumbo.
Llegué a mi casa y me acosté, tratand