Por Oliver
-Lo sé.
Le contesté dando un paso hacia ella y ella no se alejó.
La miré intensamente y Charlotte mantuvo su mirada, esa tan profunda, que parecía despedir fuego y retarme a besarla.
Sé que no debo hacerlo, pero cuando ella subió al ascenso, su perfume inundó mis fosas nasales, y su figura inundó de placer mis ojos, mi cuerpo reaccionó y mis sentidos se dispararon.
-Sé que eres una mujer que se comporta como una niña caprichosa.
Logré decir, mientras miraba su boca.
-No voy a tolera