Capítulo 42
Me quedé mirando a Daniel sin poder responder.
Seguíamos en el pasillo del hospital, a pocos metros de la habitación de Luciano. Todo lo que acababa de decirme parecía imposible. Mis padres tenían otra hija. Una hermana mayor de la que nunca había escuchado hablar.
Negué varias veces y di un paso hacia atrás.
—No te creo. Ya me mentiste demasiadas veces y sabes perfectamente que no confío en ti. No voy a permitir que uses la muerte de mis padres para obligarme a regresar contigo. Si