Capítulo 14.
•••El beso•••
—¿Y como es?.
Zeida miró a su hermana. —¿Cómo es que?.
—Él, mi cuñado. Es que es tan guapo, ¿Cómo es salir con alguien así?, ¿Cómo se te declaró?, parece un millonario extravagante.
—No le digas a mamá, él es el dueño de la empresa donde trabajo.
—¡¿Qué?!.
—Shhhh.
—Lo siento— susurró Támara.
—¿Y entonces…, como es?.
“¿Salir?”, Zeida se dio cuenta de que realmente no conocía a Mitchell, era gruñón en el trabajo, arrogante hasta el último cabello de su ser, casi nunca reía,