Epílogo. Parte 2. 2.
•••Le dicen el demonio•••
3 días después…
*Zeida*.
Las flores qué adornaban la habitación dejaban un encantador aroma, me sentía nerviosa, mi corazón no dejaba de palpitar con fuerza, tampoco dejaba de pensar en como fue.
Recordaba pequeños fragmentos, el primer día que vi a Mitchell Maxwell, daba miedo, me sentí tan pequeña delante de él, insignificante, sabía que jamás estaría a su altura y aun así, me enamoré, perdidamente me volví adicta a él.
A veces llegué a pensar que él me odiab