Capítulo 26.
•••Apiádate de mi•••
Zeida lentamente sujetó su rostro y lo alzó hacía ella, los ojos de Mitchell brillaban de un modo encantador, sus labios rojos y sus mejillas sonrojadas por todo el alcohol qué había bebido.
Ella nunca antes había visto algo tan perfecto.
—No hace falta que hagas eso, no hace falta que te esfuerces en hacer que me enamore de ti.
—¿Por qué?.
Zeida acercó sus labios a los de Mitch y cerró los ojos. —Porque hace mucho que yo te amo.
Dentro de Mitchell siempre existió ese