El sonido de la puerta cerrándose resonaba en mi mente como el eco de una sentencia. Me quedé allí, inmóvil, tratando de procesar lo que acababa de suceder. Patrick, el hombre con el que había compartido momentos tan íntimos, ahora me trataba como una prisionera. Mi corazón latía descontrolado mientras mis pensamientos se desmoronaban uno tras otro.
No podía creer que había llegado a esto. ¿Qué había cambiado en él? La manera en la que me había mirado... ese brillo en sus ojos ya no era de simp