— Hola.
La voz de Lena suena débil.
— Soy un idiota.
— ¿Estás borracho? — Lena le preguntó confundida.
— Dame ese telefono.
De inmediato Lena frunció el ceño al no reconocer aquella voz.
— ¿Con quien estas Elijah?
— Con una mujer.
El corazón de Lena se rompió en mil pedazos al escuchar la voz desconocida y las palabras de Elijah al otro lado de la línea. El impacto de la traición fue abrumador, y las lágrimas brotaron de sus ojos sin control. La confusión y el dolor la invadieron, dejánd