Olivia no entendía su insistencia en una cita con ella, y eso hacía que una mezcla de ansiedad y esperanza la embargaran.
—Muy bien —terminó diciendo al final, pero alzó la mano para decir mirando a los lados: —Es aquí y ahora mismo.
—No entiendo —Killian frunció el ceño, y también mirando hacia los lados como si se estuviera perdiendo de algo.
—Dijiste que te pagara la cita, que era la más cara de toda tu vida —ella se puso las manos en la cintura y movió el pie en señal de exasperación—,