Los impactos y sollozos se esparcían en el área con gran agudeza. El leve eco de los apresurados respiros y la piel siendo quebrada era un sonido que muchos odiarían escuchar.
"Por favor," Se lamentó una irreconocible voz, su boca repleta de sangre.
Solo ojos rojos lo observaban sin aflicción y el Alfa continuó con su desenfrenado ataque, sus puños golpeando con fuerza su abdomen, ya que se había cansado de su cara. La cuerda que sostenía al hombre se quebró y este calló al piso con un fuerte e