Capítulo 52. Mi mate y mi otro mundo.
Alexander, en un gesto de respeto y aceptación hacia la aldea que lo había albergado durante un tiempo mientras buscaba su identidad, decidió llevar a su esposa Abril y a los niños a explorar un poco su mundo. Quería que ella conociera más sobre su vida, ya que entre ellos no había secretos y todo marchaba bien, a pesar de que él era un licántropo y ella una humana. Sin embargo, Abril se sentía aterrada por todo el camino.
—¿Estás segura de que quieres hacer esto, Abril? —preguntó Alexander, no