Capitulo 11
Las risas hacían parte del momento fraternal entre Rebecca y Alex, éste estaba tumbado sobre su espalda encima de su cama y la primera sentada en una silla puff. Recordando un intrépido verano que vivieron antes de que sus padres formalizaran su relación. Las anécdotas que se compartían mutuamente carecían de veracidad, pero eran idóneos para apaciguar el aburrimiento de esa tarde. Cada uno relataba su versión de la historia como mejor quería, exagerando en algunos sentidos para añadirle gracia