─Es un buen hombre, a veces creo que no lo merezco. ─mencioné siendo sincera.
─El que no te hayas casado enamorada no significa que ahora estén mal, Alexandra. Las cosas ahora se ven mal para ustedes porque la pérdida de su bebé es reciente, pero, eventualmente, mejorarán. ─comentó abrazándome y yéndose junto a Dante.
Dentro de la sala me estaba esperando Gabriel con una leve sonrisa en el rostro, la cual correspondí con otra.
─He extrañado tanto no verte en casa, amor. ─mencionó mirándome─. Lo