Capítulo 73: Una dolorosa verdad.
Greco Morelli
Todo se quedó en silencio. Alexandra miraba a Esteban casi implorando que no dijese nada. El asesino de mi madre se había atrevido a pisar mi propia casa por alguna razón y la diría antes de que yo perdiese la paciencia.
—¿Contarme qué? —repetí caminando hasta el hombre que destrozó mi infancia—. Creí ser lo suficientemente claro contigo la última vez. No quería volver a verte cerca de mi familia.
—Greco… —susurró Alexandra acercándose a mí para tratar de tomar mi mano—. Siéntate.