Capítulo 71: Una segunda oportunidad para ser felices.
Greco Morelli
Los vestigios que seguían quedando de mi destruido corazón seguían oprimiendo mi pecho cada que mis ojos volteaban a verla en aquella camilla, sedada, con moretones en su rostro y cuerpo.
Cuánto hubiese dado yo por intercambiar lugar con ella. Siempre debería ser yo el encargado de recibir cada impacto en su contra, en cambio, ya es la segunda vez que la traigo a un hospital en condiciones deplorables, me sentía mal, aturdido.
No sabíamos cuan grave eran los golpes que tenía, per