CAPÍTULO 44
Catarina volvió a la casa de sus padres luego de la pequeña discusión con Sebastian.
Sacó la llave con sigilo, intentando no hacer ruido. Eran casi la una de la mañana. Sus padres, de costumbres estrictas, seguramente llevarían horas dormidos.
Abrió la puerta principal con un leve crujido de las bisagras y entró en la sala de estar sumida en sombras. Dejó el bolso sobre la mesita de la entrada y se quitó los zapatos para no hacer ruido sobre el suelo de madera.
— No te preocupes por