Luz Marina Hoffmann
Cuando abrí los ojos, me di cuenta de que estaba en una cama de hospital. El olor a desinfectante y el sonido constante de los monitores me sacaron de mi confusión inicial. Lo último que recordaba era ser secuestrada y luego rescatada por mi esposo Damon. Mi corazón latía con fuerza al pensar en él y en mis hijos, deseando con todas mis fuerzas saber que estaban a salvo.
Antes de poder procesar mis pensamientos, la puerta se abrió y vi a mi padre entrar en la habitación. Su