Maxon Chrysler
No puedo creer que mis hombres sean tan inútiles. Se dejaron robar una mercancía muy importante. Obviamente, ellos me la pagarán con su vida, y ese maldito ladrón lo contaré en pedacitos cuando descubra de quién se trata. Nadie le roba a Maxon Chrysler. Ese miserable del jefe de la DEA me está pisando los talones. Pronto le daré un regalito; tiene una hermanita que puede servir para el negocio.
Luego de un largo día de trabajo, llegué a mi habitación, me di un baño y me uní a Lu