Salió huyendo en cuanto tuvo la oportunidad.
¿Están todos locos?
¡Todos querían cazarlo!
Porque no querían que se case, querían cazarlo como si fuera un animalito o una mascota.
Su propio padre le salió con tonterías, que oráculos, que un trato con su amigo, que el rescate…
Y ahí estaba él, en una misión a ciegas, teniendo que rescatar a una mujer que no sabía quién era.
Por la noche, al ducharse, se miró el brazo en el espejo y el maldito tatuaje había desaparecido.
Alejandro estaba seguro de