Londres era todo bullicio, hacían parada ahí unas horas antes de partir hacia la campiña.
Era tan maravilloso estar de vuelta al hogar, a pesar de la incertidumbre de que le depararía el futuro Iliana se sintió feliz.
Busco una oficina de correos y escribió una escueta carta a su hermana simplemente para decirle que había llegado bien y que apenas estuviera instalada le haría llegar noticias suyas, no le explico nada más, no quería angustiarla y tampoco sabía si esta misiva llegaría nunca a