Me estaba volviendo completamente loca con este cabestrillo en el brazo que me lo inmovilizaba. Aparte de que la comezón era algo irritable y muy estresante.
Tenía apenas unos días con esta cosa la cuál me evitaba trabajar, montar o hacer mis tareas diarias a la que me había acostumbrado.
La parte buena de todo esto es que Paula estaba aquí en la hacienda conmigo pasando sus vacaciones y conociendo toda la hacienda y sus alrededores.
—Nana Rosario, ¿Has visto a Paula?
Entro a la cocina enco