Mundo ficciónIniciar sesiónEl rey asesinaba a las réplicas humanas de su hermana cuando la realidad le advertía que ninguna de ellas era la verdadera Catherine de Luxiner.
—¿Qué es esta abominación? —susurró Edward para sí mismo desde la sombra del balcón, aferrando el pomo de su daga con los nudillos blancos ante el asco que le provocaba la degradación de la sangre real.
—¡Hermana! —exclamó el rey en ese i







