Mundo de ficçãoIniciar sessãoCatherine misma no podía estar segura; el trauma de aquella velada nublaba sus recuerdos con ráfagas de dolor y destellos de acero. Pero este ser, el Conde, era el más fuerte y parecía ser que nunca se equivocaba en sus ejecuciones. La idea de que su creador hubiera cometido un error de cálculo —o peor aún, que le hubiera mentido deliberadamente— sembraba una duda ponzoñosa en su mente.
La reina caminó lentamente hacia







