—Con este contrato prenupcial, los bienes de ambos contrayentes se repartirán de forma individual en el caso de un divorcio. Esto quiere decir que cada uno de los futuros esposos, podrá quedarse con lo que tiene o adquiera durante el matrimonio, sin tener que ceder su mitad al otro.
Victoria asintió en respuesta. El abogado desde que había llegado no dejaba de clavar sus oscuros ojos sobre ella, claro, no era un secreto para nadie, que no poseía ni un centavo en su cuenta bancaria. Por eso, ese