Angélica
Ya me había instalado en el apartamento de mi hermano, había llegado hace tres días. Realicé las compras para la casa, también mucha ropa. Las llaves del auto de ellos reposaban en el llavero de la entrada, por eso lo he usado todo este tiempo. No había llamado a nadie. De hecho, el celular que tenía era nuevo. Mi hermano se quedó con el viejo.
No sabía nada de nadie, y salgo el salido de Eros todos los días. No he dejado de llorar por haber dejado todo atrás en cada oportunidad que te