Angélica
Todo se había convertido en un caos. Mi tía Fernanda estaba calmada por la tía Maju. La tía Patricia trataba de calmar a una alterada Euma. En ese momento llegó Julián con Adara y Samuel, quien cargaba a Deacon y, al ver lo que pasaba, le entregó el bebé a su madre para correr hasta donde su madrina. Julián bajó a su hija.
—¡¿Qué pasó?!
—Samuel, cálmate, ya fueron a darle apoyo a Gaspar.
—¡¿Qué le pasó a Gabriela?!
A una situación como esta era a lo que le temía, Ernesto seguía mirándo