Rubí
Estaba permitiéndole llegar a lugares donde había planteado hacerlo con alguien estable y no por una noche. Pero Emmanuel superó mis expectativas y no iba a negar mi sentimiento hacia él. Sus besos me supieron al manjar más delicioso de caramelo. Donde había puesto sus manos quemaron la piel, muy seguro mañana lamentaré el no volver a tener esto.
Pero tomaré el riesgo. Y no sentiré remordimientos, porque yo era quien decidía quién me tocaría. Mi respuesta había avivado ese par de ojos, los